METALLICA: El metal más caliente que el sol

Un poco tarde, pero ahí va la rockrónica:

Escucha está rockrónica en podcast.


Tres días bastaron para que una de las bandas más importantes de la historia: Metallica, se convenciera y recordara el calor del público mexicano. El 4, 6 y 7 el de junio, Metallica regresó a romperse la madre en el escenario del Foro Sol, pero la sorpresa se la llevaron ellos ya que la banda metalera mexicana demostró que se sabe romper la madre igual (o más) que el grupo. Los metaleros demostraron que son capaces de dormir en el frío suelo a la intemperie nocturna con tal de entrar luego luego al lugar de la cita, demostraron su capacidad de aguantar el calor que no dio tregua en ningún momento del día, los empujones, los baños de miados o de lo que fuera que transportaban esos vasos grabados con la marca de cerveza Sol o la Coca Cola. Los metaleros mexicanos demostraron que la fuerza no sólo la llevan en las gargantas, la tienen en todo el cuerpo.

Los horarios de cada concierto fueron diferentes, el del jueves 4 empezó a las 7, el del sábado 6 a las 6:30 y el del domingo 7 a las 6 de la tarde. Pero nada de eso importó, la raza metalera jaló desde tempra a las puertas del Foro Sol. Desde chavitos menores de diez años hasta adultos que claramente iban saliendo de sus respectivas chambas, pasando por chavitos que más bien parecían emos que metaleros, la gran mayoría llegaba antes de que Metallica se apoderara del escenario del Foro Sol. A huevo que querían salir en la foto y en los vídeos, y es que Metallica hizo una gran elección al escoger a México como el lugar para filmar el devedé de la gira Death Magnetic Tour.

Me cae que hubo gente que fue a los tres conciertos, otros a dos, la gran mayoría a uno nomás, pero ¡qué diferente se portó la banda de cada día!, pues podría decir que al concierto del jueves fueron los metaleros condechi, mientras que al del sábado jaló la banda metalera de la vieja y la nueva guardia (originalmente la fecha del sábado era la primera) y la fecha del domingo fue una rara mezcla entre el público de las dos fechas anteriores. Con esto, creo que está demás decir que el concierto que más me latió a mí fue el del sábado, simplemente, el Foro Sol habló por sí mismo, ¿qué digo habló?, gritó por sí mismo.

De las bandas abridoras no se puede decir mucho, sólo que lo que más me sorprendió fue que a pesar de las amenazas de los metaleros de bajar a bola de madrazos a Resorte y a Avenged Sevenfold, la neta, el público se mostró respetuoso. Es más, me atrevo a decir que a los de Resorte les fue chido, aunque el al momento en que salieron a tocar en cada una de las fechas, el Foro Sol estaba a un cuarto de la capacidad, mucha gente aplaudía o hasta cantaba algunas de las sus rolas, «Aquí no es donde» y «Rebota» fueron las canciones en las que se escuchaban algunos –tímidos- coros del público de Metallica. Claro que no faltó o faltaron quienes pintaban dedo, mentaban madres o gritaban: “Metallica, Metallica”, “Váyanse a la verga” o “Fuera, fuera, fuera”, aunque hasta estos se portaban chido, ya que sólo lo hacían cuando Resorte acababa las rolas, y lo que es más, yo vi a más de uno que gritaba que no quería escuchar a Resorte, pero bien que coreó «Aquí no es donde», o de mínimo, saltó con esa rola.

De Avanged Sevenfold prefiero no hablar, a ellos sí que les fue mal, sobretodo el sábado, de los demás días, podría decir que les “fue”. El sábado el muy pendejo del vocalista-gritón-rapero se atrevió a mentar madres al público mexicano, con lo que la lluvia de objetos al escenario no paró. El domingo, los de Sevenfold aprendieron del error, y el vocalista tan sólo que limitó a decir: “Metallica comes next” o alguna madre así para prender un poco a la banda. También el domingo se mostraron más respetuosos y gritaron más veces: “¡Mexico City!” para no insultar a nadie y que no bajaran del escenario bañados de miados. Así que de los abridores, les fue mejor de lo que se esperaba, al menos no los bajaron antes de tiempo.

En las tres fechas, el momento más estresante fue cuando se bajaba Avanged Sevenfold y se esperaba a que Metallica hiciera el gran arribo. El sol ya no chingaba la madre, pero ya había dejado sus estragos, muchos de los de hasta delante mendigaban agua de donde podían, otros tantos no soportaban más y preferían sacrificar el preciado lugar pegado a la valla para ya no ser asfixiados, mientras, los de las gradas se divertían haciendo la ola o gritándoles a los de general B o aventándoles agüita de riñón; a esto los de general b respondían gritando: “Putos los de arriba, putos los de arriba” y como muchos veían que los de general a estaban cómodos en sus lugares privilegiados, a ellos también les tocaban las agüitas de riñón y los cánticos europeos como diría Alex Lora, todo esto, para sacarlos de su área de confort por haber pagado los boletos más caros.

Cualquier cosa era susceptible de aplausos, el bajo de Trujillo, la lira de Kirk y, la más ovacionada de las tres noches, la bataca de Ulrich. La banda reconocía esos objetos y ya nomás esperaba a que sus dueños saltaran al escenario para prenderse. Sin embargo, el sonido local de OCESA seguía poniendo a Ozzy, Black Sabbath, Mötley Crue, Megadeth, KISS y DIO una y otra vez.

Por fin, a las 9:45 del primero, 9:30 del segundo y 9:10 del tercero, las luces del Foro Sol y las de la publicidad de las gradas se apagaron puntualmente en cada una de las fechas. La banda, por supuesto, rasgaba su garganta desde ese momento, otros más sólo veían asombrados, anonadados quizá, en las pantallas algunas imágenes de El bueno, el malo y el feo, película clásica del western, con las que Metallica inició sus tres conciertos. Y de repente, las luces del escenario se prendieron, la raza gritó más duro tratando a la vez de reconocer lo más pronto posible la rola que inicia para comenzar a cantar, saltar y hacer el headbanding al ritmo que se debía. «That was just your life» en el concierto del cuatro y «Creeping death» en el del 6 y el 7, fueron las rolas encargadas de abrir. Las luces iniciaban en color azul, pero a la mitad de cada una de esas rolas, se tornaban rojas e iluminaban a la gente cantando y levantando el brazo en señal de batalla, era definitivo, el Foro Sol era una sucursal del infierno, lleno de esos seres mitológicos de mata larga, piel de cuero con estoperoles y gargantas de metal.

En ese momento ya no importaba si el sudor que se sentía era propio o ajeno, si aún se vestía el pantalón completo o sólo partes de él, si aún se tenían los tenis puestos, en ese momento ya no importaba nada, total, todos éramos uno, éramos la Ciudad de México, aquella a la que James Hetfield llamó las tres noches a hacer historia, historia que ya está escrita en los corazones de cada una de las personas que fueron y vivieron ese concierto.

La noche iba bien en cada concierto, Hetfield hacía lo suyo prendiendo a la banda acompañado por una hermosa lira negra a la más vieja usanza metalera, Kirk portaba una lira con la imagen de Bela Lugosi, Trujillo con su clásico bajo que es tapado muchas veces por su mata lacia larga y Lars con su interminable bataca de quién sabe cuántas piezas. Todo iba bien, pero faltaba algo más.

Las luces se coloreaban de azul, ahora eso parecía el cielo en el infierno, pero en ese cielo había guerra, se escuchaban helicópteros, bombas, rifles, metralletas y explosiones. El escenario se llenaba de fuego y los integrantes del grupo desaparecían. La gente mientras gritaba imaginando lo que seguía, entonces, detrás de un pequeño segundo de silencio, se escuchaba el riff inicial de «One», la luz se prendía y podíamos ver a James Hetfield encima de esa escenografía que aparentaba ser un muro, la luz sólo lo iluminaba a él, después, al entrar la segunda lira a Hammet y cuando el bajo y la batería hacían su aparición, Trujillo y Ulrich eran iluminados respectivamente. La gente por supuesto que coreaba con toda fuerza esa rola y al acabar, en los tres conciertos (pero sobretodo en el del sábado) se escuchaba que el público regalaba un: “Oe oe oe, Metallica, oe oe oe, Metallica”. Hetfield se limitaba a taparse los oídos, cerrar los ojos y mostrar los dientes en señal de que el coro era ensordecedor… y lo era.

Después seguía el momento del Death Magnetic, «The day that never comes» y «All nightmare long» hicieron su aparición. Los coros mostraban el gusto del público por escuchar esos dos nacientes clásicos de la banda, aunque la neta, ese espacio, servía más que nada para que Hetfield pronunciara algunas palabras para el público, ya fuera en su entendible inglés o en su limitado español. Pero la neta, el momento Death Magnetic servía para aguardar a la maestría que se acercaba.

Entonces se escuchaban los primeros cuatro acordes de «Master of puppets» para que ora sí toda la banda se prendiera. El Foro Sol se volvió la locura en ese momento, no había quién no saltara o cantara el ya clásico “Master, Master”. Pero la cosa no paraba ahí, los clásicos seguían sonando, ya que después de «Master of puppets» y alguna otra rola, Hetfield se limitaba a presentar al maestro Kirk Hammet, que en un minuto se dedicaba a ofrecernos un solo de blues que servía para que los técnicos colorearan de azul al Foro Sol con las luces y para que después comenzara a sonar «Nothing else matters», sin duda, otro de los grandes momentos de las tres noches. El público sacaba los celulares para grabar e iluminarse a sí mismo y para que las cámaras que grababan el material del DVD los enfocara y esas imágenes quedarán grabadas para siempre y, además, para mostrarlas en esa hermosa pantalla alargada que estaba sobre el escenario, compuesta por puros led de una nitidez impresionantemente buena.

Inmediatamente después el fuego aparecía al instante en que comenzaba una vocalización femenina que anunciaba el inicio de «Enter sandman» y al momento de la segunda vuelta del riff inicial los fuegos artificiales hacían su aparición para prender el cielo y a la raza metalera que, aunque andaba cansada, aún quería más. «Enter sandman» significó el inicio del fin en cada una de las tres fechas.

Uno, dos o tres minutos, no importaba el tiempo, la neta era muy poco el que duraba el famoso encore. Los tres días fueron diferentes al momento en que la banda regresaba al escenario, dos rolas por lo normal y al terminar la segunda era el momento en el que Hetfield se comenzaba a despedir, pero en los tres días nos propuso un trato: “México, vamos a hacer un trato, nosotros tocaremos nuestra última canción y ustedes nos prometen regalarnos la última gota de energía que les queda. Esto viene en el Kim ‘em all y sólo son tres palabras: ¡«SEEK AND DESTROY»! Por supuesto, la gente aceptaba el trato al dar el último gran grito y empezar a corear la que quizá sea la rola más representativa de Metallica. Al finalizar esta, cada uno de los cuatro integrantes se acercaba a la orilla del escenario y aventaba algún recuerdo, plumillas y baquetas los más deseados. Todo esto era musicalizado por los aplausos de los metaleros mexicanos y de los “oe oe oe oe Metallica”.

Un gran sabor de boca se debieron haber llevado los de Metallica, por lo pronto, quedaron convencidos de que durante estos diez años que pasaron de su anterior visita, la banda los extrañó y los quería volver a ver. La comunión entre Metallica y México se hizo más grande y fuerte. Seguro que los de Metallica nos recordarán durante el resto de la gira y de su vida, y si en algún momento pretenden olvidarnos, sólo bastará con voltear a ver el DVD que filmaron aquí, en el que las imágenes hablarán de la pasión del público mexicano, metaleros de corazón y dispuestos a aguantar cualquier cosa. Sin duda uno de los mejores conciertos del año, Metallica venía a hacer historia y la hizo.

Ora sí, lo que querías, el setlist completo:

4 Junio

«That was just your life»

«The end of the line»

«Creeping death»

«Holier than thou»

«One»

«Broken, beat and scarred»

«Cyanide»

«Sad but true»

«The unforgiven»

«All nightmare long»

«The day that never comes»

«Master of puppets»

«Blackened»

«Nothing else matters»

«Enter sandman»

ENCOR

«Helpless»

«Trapped under ice»

«Seek and destroy»

6 Junio

«Creeping death»

«For whom the bell tolls»

«Ride the lighting»

«Disposable heroes»

«One»

«Broken, beat and scarred»

«The memory remains»

«Sad but true»

«Turn the page»

«All nightmare long»

«The day that never comes»

«Master of puppets»

«Fight fire with fire»

«Nothing else matters»

«Enter sandman»

—ENCOR—

«The prince»

«No remorse»

«Seek and destroy»

7 Junio

«Creeping death»

«Fuel»

«Wherever I may roam»

«Harvester of sorrow»

«Fade to black»

«Cyanide»

«…And justice for all»

«Sad but true»

«The day that never comes»

«All nightmare long»

«One»

«Master of puppets»

«Dyers eve»

«Nothing else matters»

«Enter sandman»

—ENCOR—

«The wait»

«Hit the lights»

«Seek and destroy»

…..Hugokoatl/////

Y ahora, cortesía del Muertes, fotos del toquín. Por cierto, se ve que ora el Muertes estuvo menos borracho que la vez pasada y que jugó menos con el lujosísimo equipo que le prestó la redacción de LED pa’ que tomara las fotos. Sin más, he aquí las imágenes.



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~ por Hugokoatl en 21/06/2009.

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